
Hace tan solo unos instantes nos informaron que el investigador mexicano Carlos Guzmán publicó su mas reciente libro, titulado "Tras las Huellas de los Duendes de México", el cual esta respaldado por la casa editorial Selector.
Centro Investigador de Fenómenos Extraterrestres, Espaciales y Extraordinarios A.C.


¿Eres un científico joven y quieres aportar tu entusiasmo y conocimientos en la búsqueda de vida en otros planetas? Entonces, bienvenido al grupo de científicos jóvenes que buscan señales de vida inteligente extraterrestre.
Bajo esta iniciativa surgió un grupo de investigaciones que se reunieron en el Congreso científico en California, EE. UU. Según el grupo, sería ventajoso lanzar un programa según el cual los voluntarios, aficionados y científicos jóvenes ayuden a investigar y analizar, por ejemplo, fenómenos que pueden ser testimonios de la existencia de vida en otros planetas.
Para ello, se ha creado un nuevo sitio web, @setilive.org, donde cualquier voluntario interesado en este tema puede adquirir abiertamente información. La medida fue promulgada ya que no siempre hay posibilidad para encontrar toda la información.
Desde hace décadas misteriosas señales que de vez en cuando son captadas por radioaficionados e investigadores mantienen a la gente con el deseo de saber si existe o no la vida en otros planetas. Misteriosos susurros, palabras y zumbidos que a veces no se captan por el oído humano no dejan de sorprender y despertar el interés de miles de personas, incluso entre aquellos que no son aficionados a la radio ni a la electrónica.
Artículo completo en:http://actualidad.rt.com/tiempolibre/curiosidades/issue_37043.html
Durante los últimos meses el sol ha tomado más importancia de lo habitual ante los ojos de la ciudadanía, esto debido al notorio aumento de su actividad y al constante monitoreo que se realiza a las frecuentes tormentas y llamaradas solares.
Si bien lo anterior ocurre de forma cíclica en los periodos de “Actividad Máxima Solar” y no representa una amenaza directa, durante la madrugada del lunes se registró una interrupción de comunicaciones debido a una gran llamarada de clase X1.1, la de mayor nivel en las escalas, aunque no la más fuerte de la última década, que fue en 2003 y marcó un peak de X45.
Dicha erupción fue captada por la sonda SDO cerca de las 01:05 horas en la mancha solar 1429, la cual apareció el viernes pasado y se encuentra rotando en dirección a la tierra, según dio a conocer el Observatorio Español del Clima Espacial.
La actividad solar provocó interrupciones y apagones de radio en China, Australia e India, lugares más expuestos a los efectos electromagnéticos de este fenómeno natural que, por cierto, continuará expulsando Masa Coronal durante los próximos días.
Éstas eyecciones de plasma, que serán de menor potencia que la registrada durante la madrugada del lunes, pueden verse reflejadas en la presencia de auroras más potentes en los hemisferios de la tierra y en el aumento de los rayos X que sí pueden causar efectos más notorios en los astronautas que se encuentran fuera de la atmósfera.
Recordemos que desde el año pasado comenzaron a registrarse los efectos de este ciclo solar que ocurre cada 11 años y que influye en la meteorología solar local, afectando además a los aparatos electromagnéticos.
Desde el Space Wheater Prediction Center del NOAA se informó que dentro de los próximos meses se espera que aumente la actividad solar, ya que hasta el momento no se ha registrado el máximo peak.




Científicos han detectado un cometa que mide 140 metros de diámetro y que en el año 2040 podría colisionar contra nuestro planeta.
Según los expertos, existe una cierta posibilidad de que el cometa, conocido como AG5, se aproxime mientras completa su órbita elíptica a un distancia idónea para colisionar con la Tierra. Los investigadores de la Agencia Espacial Europea (AEE) creen que el huésped helado podría ser atraído a la Tierra por el así llamado 'ojo de la cerradura gravitacional'.
El 'ojo' es un área del espacio donde los objetos se atraen por la gravitación de los planetas circundantes. “El objeto AG5 tiene actualmente una posibilidad máxima de estrellarse contra la Tierra en 2040. Sin embargo, como hemos observado sólo una mitad de su órbita la certeza de estos cálculos todavía no es muy alta”, aseguró Detlef Koschny, un científico de la División de Sistemas Solares de AEE.
Según los expertos de la agencia espacial estadounidense (NASA), las posibilidades de que el cuerpo celeste choque contra nuestro planeta en 2040 es de 1 entre 625. Los investigadores podrán precisar su pronóstico acerca de la órbita del cometa en 2013.
Artículo completo en:http://actualidad.rt.com/ciencia_y_tecnica/cosmos/issue_36890.html

El Vaticano ha inaugurado una exposición con la que pretende compartir con el público algunos de sus secretos más 'sagrados'. Se trata de la muestra 'Lux in arcana' ('Luz sobre el misterio') que incluye documentos valiosos custodiados en el Archivo Secreto del Vaticano, que cumple 400 años desde su fundación.
Turistas y curiosos de todo el mundo podrán apreciar hasta el próximo 9 de septiembre una selección de obras que incluye códices, papiros, pergaminos y cartas originales que dan testimonio de algunos de los momentos clave la historia de los últimos doce siglos.
"El objetivo es mostrar físicamente las fuentes de la historia, y los documentos que crearon la historia en Europa, y no sólo en Europa", explica el archivista Pier Paolo Piergentili.
Entre los 'secretos' históricos se encuentra la Bula papal que marcó la delimitación entre los descubrimientos españoles y lusos poco después de la llegada de Cristobal Colón a América, o las actas del proceso de la Inquisición contra Galileo Galilei.
Además, se expone un pergamino de 60 metros que documenta los procedimientos del juicio contra los Caballeros Templarios, la orden militar cristiana de la Edad Media acusada de herejía y conducta sexual inadecuada.
AFP/ Un pergamino sobre el juicio contra los Caballeros Templarios. |
Los documentos que contiene el Archivo Secreto están almacenados en 85 kilómetros de estanterías en diferentes sitios de la Santa Sede.
Artículo completo en:http://actualidad.rt.com/tiempolibre/cultura/issue_36886.html

MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -
Una nueva investigación elaborada por 'Predictive Science', subcontrata proveedora de servicios de NASA, eleva al 12 por ciento el riesgo de que se produzca un evento solar tipo Carrington, ocurrido en 1859 y el más grave registrado hasta la fecha, en los próximos 7 años. Los expertos han indicado que una tormenta solar de la 'magnitud Carrington' erosionaría los paneles solares de los satélites artificiales y reduciría su capacidad para generar electricidad.
El autor de este trabajo, publicado en 'Space Weather Journal of Research', Pete Riley, ha señalado que, si bien con la actividad solar es difícil hacer una previsión con exactitud en cuanto al momento y alcance del desarrollo de eventos específicos, sí es posible realizar un análisis de modelos sobre la base de ciertos patrones de actividad solar, que permitirían acotar un marco probabilístico de estimación de eventos solares extremos.
Desde España, el Observatorio del Clima Espacial (http://www.facebook.com/ClimaEspacial) ha acogido los datos con "prudencia" y ha recordado que se "trata de una primera estimación a tomar en cuenta, pero que debe ser necesariamente contrastada y confirmada antes". Así el Observatorio lo considera ante todo "una llamada de atención", sea un 12 por ciento de riesgo, o un 1 por ciento, como ya reconoció la pasada semana el Comité Científico para Emergencias del Gobierno Británico.
"La cuestión es que hay una pequeña posibilidad reconocible de que el evento solar más peligroso conocido por el hombre pueda tener lugar en nuestros días con graves consecuencias para nuestra tecnología e infraestructuras. Eso debería bastar para prestar la atención debida a todo este fenómeno", ha apuntado el Observatorio.
Del mismo modo, ha recordado que tanto la reciente Comisión de Investigación del Parlamento Británico sobre este riesgo como la North American Electric Reliability Corporation (NERC) ya habían elevado la calificación de riesgo de "bajo" a "moderado" y por eso en Estados Unidos se ha procedido al envio de circulares a los operadores industriales y a la activación de un nuevo protocolo especifico de alerta (el Geo-Magnetic Warning Notification System) entre otras medidas.
Con un par de ojos que parecen los de un insecto, girando en la punta de un asta de casi 2 metros y medios (8 pies) de alto, 6 ruedas y 817 kilogramos (1.800 libras) de peso, Curiosity (Curiosidad, en idioma español), el vehículo explorador de Marte, no se parece mucho a un ser humano. Sin embargo, en este momento, el vehículo explorador, del tamaño de un automóvil mini-Cooper, es el que desempeña el papel de doble de riesgo para los astronautas humanos de la NASA.
"Curiosity viaja a Marte en la barriga de una nave espacial, donde estaría un astronauta", explica Don Hassler, un investigador del Instituto de Investigaciones del Suroeste (Southwest Research Institute o SwRI, por su sigla en idioma inglés), ubicado en Boulder, Colorado. "Esto significa que el vehículo explorador experimenta durante el viaje las tormentas de radiación en el espacio profundo de la misma manera en que lo haría un astronauta real".
Efectivamente, el 27 de enero de 2012, la nave espacial en donde viajaba Curiosity fue azotada por la tormenta de radiación solar más intensa desde el año 2005. El evento comenzó cuando la mancha solar AR1402 produjo una llamarada solar de clase X2 (en la "escala de Ritcher de las llamaradas solares", las de tipo X son las más fuertes). La explosión aceleró una verdadera descarga de artillería de protones y electrones hasta alcanzar aproximadamente la velocidad de la luz; estas balas subatómicas fueron dirigidas por el campo magnético solar casi directamente hacia Curiosity.
Cuando las partículas golpearon las paredes externas de la nave espacial, destruyeron otros átomos y moléculas que se encontraban en su camino, produciendo de este modo un rocío secundario de radiación que Curiosity absorbió y midió.
"Curiosity no estaba en peligro", dice Hassler. "De hecho, era nuestra intención que el vehículo experimentara este tipo de tormentas en su camino hacia Marte".
A diferencia de otros vehículos de exploración previos, Curiosity está equipado con un Detector Evaluador de Radiación (Radiation Assessment Detector, en idioma inglés). El instrumento, al que se ha puesto el sobrenombre de "RAD", cuenta los rayos cósmicos, así como los neutrones, los protones y otras partículas dentro de un amplio rango de energías que resultan interesantes desde el punto de vista biológico. La misión principal del RAD es investigar el ambiente de radiación cósmica en la superficie de Marte, pero los investigadores lo encendieron antes de su llegada al Planeta Rojo para que también mida el ambiente de radiación de camino haciaMarte.
La ubicación de Curiosity dentro de la nave espacial es crucial para el experimento.
"Tenemos una muy buena idea respecto de cuál es el ambiente de radiación afuera de la nave", dice Hassler, quien es también el investigador principal del proyecto RAD. "Dentro de la nave, sin embargo, eso es todavía un misterio".
Incluso las supercomputadoras tienen problemas para calcular exactamente qué sucede cuando los rayos cósmicos de alta energía y las partículas de energía solar golpean las paredes de una nave espacial. Una partícula golpea a la otra; vuelan fragmentos; los fragmentos a su vez se estrellan contra otras moléculas.
"Es un proceso muy complicado. Curiosity nos está dando la oportunidad de medir exactamente qué sucede".
Aun cuando el Sol se encuentra tranquilo, Curiosity está siendo bombardeado por una llovizna lenta de rayos cósmicos; partículas de alta energía aceleradas por agujeros negros y explosiones de supernovas distantes. En los días posteriores al evento de la llamarada solar de tipo X, que tuvo lugar el 27 de enero, el RAD detectó una oleada de partículas varias veces más numerosa que los conteos usuales de rayos cósmicos. El equipo de Hassler aún se encuentra analizando los datos con el propósito de entender qué les están diciendo sobre la respuesta de la nave espacial a la tormenta.
Más llamaradas solares contribuirán al aumento del conjunto de datos. Hassler espera que el Sol coopere, porque el ciclo solar ya se encuentra en una tendencia creciente; se está dirigiendo hacia un máximo de actividad que se espera ocurra para los primeros meses del año 2013.
Contando a partir de febrero de 2012, "aún tenemos 6 meses de viaje hasta llegar a Marte. Eso nos da bastante tiempo para que ocurran más tormentas de radiación solar".
En medio de la noche, el 13 de febrero, algo perturbó a la población animal de Portal, un pueblo rural ubicado en Georgia, Estados Unidos. Las vacas comenzaron a mugir ansiosamente y los perros del lugar aullaban mirando al cielo. La causa de la conmoción fue una roca que venía desde el espacio.
"A la 1:43 de la madrugada, hora del Este, fui testigo de una impresionante bola de fuego", informa Henry Strickland, quien es un residente de Portal. "Era muy grande e iluminó la mitad del cielo mientras se partía en pedazos. El evento hizo ladrar a los perros y alteró al ganado, el cual comenzó a hacer sonidos de agitación. Lamento no haber tenido una cámara; el episodio duró casi 6 segundos".
Lo que Strickland vio fue una de las inusuales "bolas de fuego de febrero".
"Algunas rocas bastante grandes han estado golpeando la atmósfera de la Tierra este mes", dice Bill Cooke, quien trabaja en la Oficina de Medio Ambiente de Meteoroides, de la NASA. "Se han registrado cinco o seis bolas de fuego importantes, las cuales podrían haber esparcido meteoritos sobre Estados Unidos".
Lo que tiene a los investigadores desconcertados no es la cantidad de bolas de fuego. Hasta la fecha, el número de bolas de fuego registrado en febrero de 2012 es normal. Lo que las hace diferentes es su apariencia y su trayectoria.
"Estas bolas de fuego son particularmente lentas y penetrantes", explica el experto en meteoros Peter Brown, quien es profesor de física en la Universidad de Ontario Occidental. "Atraviesan la parte superior de la atmósfera moviéndose a menos de 15 kilómetros por segundo, se frenan rápidamente y llegan a menos de 50 kilómetros de la superficie de la Tierra".
"Era más brillante y duraba más que cualquier otra cosa que haya visto antes", reporta el testigo ocular Daryn Morran. "A la bola de fuego le tomó aproximadamente 8 segundos cruzar el cielo. Podía ver cómo empezaba a frenar. Luego, explotó como si fuera una artillería de fuegos artificiales, se partió en varios pedazos, brilló intermitentemente un poco más y, lentamente, se apagó". Otro observador que se encontraba en Coppell, Texas, informó sobre un sonoro estallido doble al momento en el que "el objeto se partió en dos pedazos grandes y muchos más pequeños".El espectáculo comenzó la noche del 1 de febrero, cuando una bola de fuego que apareció sobre el centro de Texas provocó el asombro de miles de observadores en la zona de Dallas–Forth Worth.
La bola de fuego tuvo un brillo que fue lo suficientemente intenso como para ser captada por cámaras de la NASA ubicadas en Nuevo México, a más de 800 kilómetros (500 millas) de distancia. "Fue casi tan brillante como la Luna llena", dice Cooke. Basándose en las imágenes de la NASA y en otras observaciones, Cooke estima que el objeto tenía de 1 a 2 metros de diámetro.
En lo que va de febrero, la Red de Bolas de Fuego de Todo el Cielo, de la NASA ("All–Sky Fireball Network", en idioma inglés), ha fotografiado alrededor de media docena de meteoros brillantes que pertenecen a esta misteriosa categoría. Tienen tamaños que van desde una pelota de básquetbol hasta un autobús, y todos tienen en común una lenta velocidad de entrada y una profunda penetración en la atmósfera. Cooke analizó sus órbitas y llegó a una conclusión sorprendente:
"Aunque todas las bolas de fuego provienen del cinturón de asteroides, no tienen origen en el mismo lugar dentro del cinturón", dice. "No existe una fuente única para estas bolas de fuego, lo cual es intrigante".
Esta no es la primera vez que los observadores del cielo han avistado bolas de fuego inusuales en el mes de febrero. De hecho, "las bolas de fuego de febrero" son casi una leyenda en los círculos de aficionados a los meteoros.
Brown explica: "Durante la década de 1960 y 1970, los astrónomos aficionados notaron un incremento de la cantidad de bolas de fuego brillantes, sonoras, y de profunda penetración, avistadas durante el mes de febrero. Los números parecían significativos, especialmente cuando se considera que hay pocas personas afuera de su hogar durante las noches de invierno. Los estudios de seguimiento, llevados a cabo a finales de los '80, no sugirieron un aumento importante en la tasa de bolas de fuego de febrero. A pesar de esto, siempre nos hemos preguntando si en verdad ocurre algo inusual".
De hecho, existe un estudio publicado en 1990 por el astrónomo Ian Halliday, el cual sugiere que las "bolas de fuego de febrero" son reales. Él analizó registros fotográficos de aproximadamente mil bolas de fuego que se observaron entre 1970 y 1980, y encontró evidencia de un enjambre de bolas de fuego que interceptó la órbita de la Tierra en el mes de febrero. También halló rastros de enjambres de bolas de fuego a finales del verano y durante el otoño. Sin embargo, los resultados continúan siendo polémicos. Incluso el mismo Halliday reconoció que existen ciertas grandes incertidumbres estadísticas en sus resultados.
La Red de Bolas de Fuego de Todo el Cielo, de la NASA, la cual sigue creciendo, podría resolver el misterio. Cooke y sus colegas están instalando nuevas cámaras todo el tiempo, ampliando la cobertura de la red en Norteamérica, con el fin de llevar a cabo una profunda monitorización, sin interrupciones, del cielo nocturno.
"La belleza de nuestro sistema inteligente de cámaras múltiples", menciona Cooke, "reside en que calcula las órbitas prácticamente al instante. Nos enteramos inmediatamente cuando una ráfaga de bolas de fuego está ocurriendo, y podemos determinar de dónde vienen los meteoroides". La obtención de información al instante es algo casi sin precedentes en la ciencia de los meteoros y promete proporcionar nuevos hallazgos sobre el origen de las bolas de fuego de febrero.
Mientras tanto, el mes aún no termina. "Si las vacas y los perros comienzan a hacer bullicio esta noche", sugiere Cooke, "vaya afuera y eche un vistazo".