Comuna francesa de Bugarach: ¿hechizo de salvación?


Julio Verne la bautizó como La Montaña Mágica por una curiosidad geológica, pero desde entonces o tal vez siempre la comuna francesa de Bugarach quedó atrapada en laberintos fabuleros y anecdotarios.

El caso es que mientras más se aproxime la fecha del 21 de diciembre de 2012, cuando según profecías mayas y de Nostradamus se acabará el mundo, aumentará indefectiblemente el protagonismo de la aldea del sur de Francia de apenas 200 habitantes.

En el monte del pico Corbiéres, a una altura de mil 231 metros, en la región de Languedoc Rousillon, hay supuestamente una plataforma de aterrizaje de OVNIS y es el punto más seguro para evitar la Apocalipsis.

Lo que en un inicio se antojaba una pincelada de beneficios turísticos para la zona, adquiere ahora otros matices, porque presuntos iluminados, chamanes y miembros de sectas, tienen en la mira a Bugarach.

De apacible villa se transformó en centro de visitantes con ciertos hábitos extravagantes, advirtió Jean Pierre Delord, alcalde del pueblito cercano a Carcassone en el sur de Francia.

Nos vimos en la obligación de ordenar el retiro de algunas mercancías de la montaña, porque quieren transformar a Bugarach en un circo de supuestos iluminados. Aquí no hay naves OVNIS ni enigmas, sentenció Delord.

Sin embargo, la invasión de esotéricos e integrantes de sectas se incrementó en las últimas semanas por lo cual una organización que supervisa las actividades de este tipo de grupos en la nación europea comenzó a estudiar el asunto.

Miviludes, creado en 2002, advirtió que ha comenzado a monitorear lo que sucede en Bugarach aunque sin llegar a la paranoia, comentó su presidente, Georges Fenech.

En todo caso no le faltan elementos a la comuna para que siga creciendo la leyenda. "Siempre viene gente rara por aquí, pero que terminan adaptándose a nuestra tranquilidad y vida apacible", declaró un poblador de la aldea.

Pero dicen asimismo que Verne se inspiró en Bugarach para escribir su Viaje al centro de la Tierra, y que al descubrirse la antigüedad de las capas de roca del pico, mayor a la base, la calificó como La Montaña Mágica.

Entre las múltiples leyendas que se tejen alrededor de la comuna destaca el cuento del sacerdote François Bérenger Sauniére, quien en 1885 descubrió objetos preciosos y el pergamino de un tesoro en la parroquia de Rennes-le-Cháteau.

Su "hallazgo" atrajo a influyentes personajes y aseguran que fue el principio de un largo trayecto hacia una especie de "cumbre" a celebrarse en la preparación del "refugio" del 21 de diciembre de 2012.


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