RAFAEL PACHECO ¿PILOTO HIPNOTIZADO POR EXTRATERRESTRES?



Fragmento del libro "Los Ovnis y la Aviación Mexicana" Autores: Carlos Guzmán y Alfonso Salazar

El siguiente caso se puede clasificar como el segundo más importante que ha ocurrido en los anales de la ufología mexicana sobre eltema de OVNIS y PILOTOS.

La siguiente investigación es de Fernando J. Téllez, se transcribe con el permiso de su autor.

La mañana del 21 de junio de 1976, Rafael Pacheco, estudiante de la Escuela de Aviación México, debía realizar un vuelo local a Chimalhuacán (en Texcoco), en cuyas pistas de tierra realizan sus prácticas todos los alumnos de las siete escuelas de aeronáutica que existen en nuestra capital.

A las 8:15 de ese día Rafael abordó la avioneta Cessna 150 con matrícula XB ZOX, despegó a las 8:25 y enfiló hacia el este con rumbo a Chimalhuacán. El tiempo era nublado y con bruma.

Un vuelo de esa naturaleza requiere de 60 a 90 minutos efectuando unos ocho aterrizajes y despegues. Sin embargo, transcurrieron dos horas sin que se tuvieran noticias del ZOX. Fue entonces cuando el director de la escuela, capitán Miguel Batanero, ordenó que varias avionetas salieran para localizar a Rafael, ya que se temía que hubiera tenido un accidente.

Alrededor de las 11:15 horas, estando en plena búsqueda, el capitán Batanero recibió una llamada de larga distancia del capitán Ortiz Lara, jefe de pilotos de la escuela, que se encontraba en el aeropuerto de Acapulco dando instrucción a un alumno, y quien le avisó que la avioneta XB ZOX no tenía por qué estar allá, se había reportado y estaba a punto de aterrizar.

HIPNOTIZADO POR LOS EXTRATERRESTRES

El capitán Ortiz comunicó también a su superior que algo le pasaba a Rafael, ya que había pronunciado un mensaje de 40 minutos, dirigido a la humanidad y hablaba de que había sido hipnotizado por seres extraterrestres. Muy contrariado, el capitán Betanero ordenó que al bajar del avión se le practicara un examen médico en presencia de las autoridades aeronáuticas de Acapulco.

Rafael aterrizó a las 11:22 horas, y fue llevado de inmediato a la comandancia del aeropuerto, donde el doctor Ernesto Vélez hizo constar lo siguiente: El que suscribe.... extiende al presente certificado médico al señor Rafael Pacheco, que después de haber examinado, se encontró clínicamente sano.

Inmediatamente después se procedió a levantar un acta informativa oficial para dar fe del suceso.

El controlador Villagrán declaró: Eran las 10:30 horas aproximadamente cuando el avión matrícula XB-ZOX hizo contacto con la torre de Acapulco en su propia frecuencia de 118.5 megahertz, solicitando se le designara otra frecuencia para dar un mensaje. Le dije que procediera en la misma, a lo cual la ZOX insistió en la asignación de otra diferente, debido a que el mensaje era demasiado largo. Se le asignó la 123.45; posteriormente, habiendo hecho contacto con la nueva frecuencia, la ZOX dijo que el piloto de la aeronave se encontraba bajo efecto hipnótico que estaba siendo utilizado como medio para pasar el mensaje. Este decía: la persona que habla es de otro planeta; vengo en son de paz, no quiero perjudicar al piloto ni a ninguna otra persona. Posteriormente continuó transmitiendo una serie de fantasías por un tiempo de 45 minutos aproximadamente...

CONVERSACIÓN CON LOS SERES EXTRAÑOS

Aparece en seguida en el acta la declaración del controlador Krestchy, el cual manifestó: Habiendo escuchado la conversación sostenida entre el compañero Villagrán y los famosos seres extraños, accedí a tomar la comunicación con la frecuencia 123.45, en donde la persona siguió haciendo una serie de aseveraciones en contra del ser humano. Nos hizo ver que éramos una civilización inferior y que no estábamos solos en el Universo, que había muchas otras civilizaciones físicamente parecidas a nosotros, pero mentalmente mucho más desarrolladas. Dijo también que estábamos próximos a una catástrofe mundial, ya que somos los únicos seres en el Universo que tenemos una mente autodestructiva, y que por el contrario, ellos eran positivos y creadores. Que ellos tienen poderes para aniquilar en un instante todos nuestros aparatos modernos y armamentos atómicos. Hizo la observación de que tenían el poder de cambiar el color de la aeronave para que ésta no fuera vista por los terrestres, que en un momento dado podía ser azul como el cielo o blanca como las nubes.

¿CÓMO ES QUE HABLAN ESPAÑOL?

Se le hizo a esta voz una serie de preguntas, como: Si son tan perfectos, ¿cómo es que hablan español? A esto la voz contestó que podían entender cualquier idioma en cuestión de segundos. Se le hicieron varias preguntas en alemán y respondió, habiendo entendido perfectamente lo que dije en un inglés regular.

Me explicó que el mensaje debía terminar para que el piloto pudiera aterrizar sin problemas de combustible. Se le preguntó si veríamos alguna vez esa nave espacial, respondiendo que no sería vista nunca porque somos tan destructivos y agresivos que con seguridad la atacaríamos.

Esta voz se escuchaba sin ningún titubeo; con mucha facilidad de palabra, pero pausada. En ningún momento accedió a cambiar de frecuencia y pocos instantes después se escuchó nuevamente la misma voz diciendo: "Soy el 82, ¿con quién hablo y dónde estoy?". Se le pidió a esta persona su identificación y noté que estaba completamente confundida.

UN ESTUDIANTE MODELO

El capitán Batanero se refirió a Rafael como un estudiante modelo con buenas calificaciones. "Es muy serio y no lo conocemos mentiroso. No quiero decir que esto sea verdad o mentira. Soy totalmente escéptico, pero tratándose de un muchacho como éste, y tomando en cuenta además la conversación sostenida en alemán y en inglés, pues todo me hace pensar".

Rafael Pacheco Pérez es un joven de 23 años, y hasta la mañana del 21 de junio, tenía 53 horas de vuelo, o sea que puede considerarse que sólo conocía las normas elementales de aeronáutica. No se encontraba ese día bajo la influencia del alcohol o alguna droga, como se comprobó posteriormente. No habla alemán y en cuanto al inglés, sólo conoce el vocabulario técnico relacionado con sus estudios. Esto lo pudimos comprobar al hacer que contestara un cuestionario en inglés sobre su experiencia, del cual entendió sólo palabras sueltas.

RELATO DE RAFAEL PACHECO

A las 8:35 horas, al ver que me había desviado de la ruta, traté de virar a la izquierda, pero los controles no respondieron; se habían trabado en posición de ascenso. Los relojes empezaron a oscilar al mismo tiempo. La brújula giraba velozmente, todos los instrumentos se habían vuelto locos. Entré a una nube muy densa y continué ascendiendo, no tenía visibilidad, me encontraba entre montañas. Trataba de localizar el volcán Popocatépetl. Llamé durante dos minutos a la Torre México, en su frecuencia 118.1 megahertz, y no me contestaron. Cambié la frecuencia 121.5 e incluso hice llamadas de Mayday y Pan (de emergencia), pero nadie me respondió. Cuando noté lo de la brújula y los instrumentos instintivamente busqué en la proa, en los costados del avión y arriba; y no vi nada. Trataba de encontrar la causa: electricidad estática, campo magnético, cualquier cosa a la que pudiera atribuir el desperfecto.

Ya estando fuera de la nube, y mientras continuaba llamando sin resultado, noté que el altímetro era el único instrumento que parecía funcionar bien. La última lectura fue de 10,000 pies, de ahí en adelante no recuerdo nada, sólo que sentí sueño y estaba a punto de dormirme.

Cuando volví a tener conciencia me encontraba sobre mar abierto. Estaba a 7,000 pies de altitud, según marcaba el altímetro y cuando vi el mar me extrañó mucho; creí que estaba soñando. Tomé el micrófono y llamé: "Estudiante 82 a cualquier estación que me escuche". Inmediatamente tuve respuesta de Torre Acapulco y me ordenaron que cambiara a la frecuencia 121.5 megahertz, que es de emergencia. Ignoro en qué frecuencia estaba transmitiendo antes. Después me preguntaron mi posición y respondí que la desconocía, pero que estaba volando sobre el mar. Me pidieron que localizara tierra y encontré una franja muy pequeña, lo informé así y me dijeron que me dirigiera para allá. El combustible del tanque izquierdo se había agotado y el tanque derecho estaba casi vacío. No sabía qué cantidad de combustible tenía y así lño informé a la Torre Acapulco. Me dijeron que aterrizara en la pista 24, y que en caso de emergencia utilizara cualquiera disponible.

Aterricé, me dirigí a la plataforma y vi un Cessna 310 de la escuela. Se trataba del XV LON, en donde el capitán Ortiz había oído todo el mensaje junto con Fernando Acosta, alumno al que le estaba dando instrucción sobre bimotores. El capitán Ortiz fue a mi encuentro y le pregunté: "Capitán, ¿qué hago aquí?" Y él me dijo: "Si tú venían en la avioneta y no lo sabes, menos yo".

Ya después los controladores y el propio capitán Ortiz me empezaron a contar lo que yo había dicho. Yo no me acuerdo de nada; si no me hubieran hablado de esos seres que tantos problemas me han traído, habría pensado que me quedé dormido y nada más.

¿CÓMO PUDO LLEGAR A ACAPULCO?

El aparato que tripulaba Rafael era una avioneta Cessna modelo 150, con cupo para 2 personas. La misma no cuenta con sistemas auxiliares tales como el V.O.R o el A.D.F. Está destinada a vuelos locales de práctica, es un avión vulnerable. Además, el joven piloto, no llevaba ese día carta de navegación, plan de vuelo, plotter ni computador. Rafael sólo había realizado un vuelo sobre ruta con instructor a León, Guanajuato. Nunca había volado a Acapulco.

En suma, el muchacho no estaba capacitado para volar solo a Acapulco, aunque hubiere llevado consigo el material necesario para orientarse.

Al dirigirse Rafael hacia el sureste del D.F., y enfilar hacia el lago de Tequesquitengo, el radar no detectó su avioneta debido a que ésta debe haber volado en la cadena de cerros de 12.000 pies, las ondas del radar nunca llegaron a tocar a la XB ZOX, y no se conoció su posición sino hasta que estableció contacto con Torre Acapulco.

Rafael perdió la conciencia como a las 8:45, y se comunicó con Torre Acapulco a las 10:30 horas, al estar volando sobre Mojoneras. O sea, que hizo un tiempo de 1 horas con 45 minutos, que sumando a los 18 minutos de vuelo que hay entre Mojoneras y Acapulco nos da 2 horas con 3 minutos, un tiempo récord, sobre todo si consideramos la desviación a Chimalhuacán.

INEXPLICABLE SILENCIO

En un principio, al empezar a investigar el caso, creímos que todo era un cuento inventado por el piloto, pero a medida que fuimos profundizando en los hechos, no encontramos elementos que indicaran broma o excusa del estudiante.

El 24 de junio por la noche, varias personas llamaron al aeropuerto para informar que estaban viendo OVNIS que se movían lentamente. Mario Alcántara, del Sol de México, trató de entrevistar al director de RAMSA (Radio Aeronáutica Mexicana), Ing. Enrique Méndez, pero éste no lo pudo recibir por encontrarse en "importante" junta. Y la televisión, que en un principio dio gran difusión al caso, guardó un silencio inexplicable posteriormente...

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Agradezco a mis amigos Carlos Guzmán, Alfonso Salazar y Fernando J. Téllez la autorización para publicar sus trabajos. Sin duda uno de los casos más interesantes de la ufología mexicana.

Cabe destacar que este hecho ocurrió un año después del incidente del piloto Carlos Antonio de los Santos, quien asegura que su avioneta fue magnetizada por tres ovnis.

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