Una auditoría cuestiona el plan de la NASA de viajar a Marte en 2030.

“Exposición a la radiación y desarrollo cáncer y enfermedades degenerativas, pérdida de densidad de los huesos y estiramiento de los músculos por la alteración de la gravedad, profundos cambios psicológicos motivados por un viaje tan largo y exigente…”. Los altos riesgos de viajar a Marte pueden asustar, pero son reales. No en vano es el mayor reto de la Humanidad. La NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, por sus siglas en inglés) no está preparada hoy, ni puede que lo esté en 2030, para minimizar razonablemente el impacto de semejante aventura en los astronautas que lo intenten por primera vez, según la auditoría interna dirigida por su inspector general, Paul K. Martin.
Científicos de la Nasa explica los retos de una misión a Marte - Reuters

El informe interno califica de “optimista” la previsión del organismo estadounidense, que ha situado en esa fecha la misión tripulada para pisar por primera vez el planeta rojo. Y asegura que “los retos de ingeniería (y de biociencia) para un adecuado lanzamiento y retorno de los astronautas sanos y salvos son tremendos”.
La maravillosa aventura cinematográfica que nos regala estos días la película “The Martian”, donde Matt Damon se convierte en el primer habitante marciano en una adaptación forzosa, no deja de ser ciencia ficción en 2015.
El informe no descarta la posibilidad de llegar a tiempo a la fecha, pero advierte de que, a quince años de la primera misión tripulada prevista, “las contramedidas efectivas desarrolladas por la NASA para hacer frente a los riesgos que afrontarán los astronautas son limitadas”. Motivo por el cual, a modo de aviso, Martin apunta ya que “los elegidos para llevar a cabo las primeras pruebas de incursión en la profundidad del espacio pueden tener que aceptar mayores niveles de riesgo que aquellos que participen (más tarde) en las misiones de la Estación Espacial Internacional”.
En concreto, en una comparación directa, la advertencia se refiere también a que la tripulación que viaje a Marte “tendrá que aceptar más riesgos para su salud y su seguridad que aquellos que fueron a la Luna” y trabajan hoy en la Estación Espacial Internacional.
Está previsto que en 2020 se lance un nuevo vehículo motorizado rover, que estará equipado con instrumentos que puedan extraer oxígeno de la atmósfera de Marte.

Fuente: ABC, Noviembre 2015.

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