Un grupo de astrónomos de la NASA detectó un sistema solar de seis planetas a unos 2.000 años luz de la Tierra.

Estos planetas cuentan con radios que miden de dos a cuatro veces más que la circunferencia de nuestro planeta y tienen masas que son de dos a 13 veces mayores.

Cinco de los planetas orbitan su estrella a una distancia menor que la de Mercurio en relación al Sol de nuestro sistema.

El hallazgo dado a conocer en la revista Nature aporta los datos más recientes del telescopio espacial Kepler, que incluyen detalles acerca de más de 1.000 candidatos adicionales a exoplanetas, o planetas extrasolares.

Es probable que estos planetas tengan atmósferas compuestas de gases ligeros, pero igualmente se cree que son demasiado calientes para poder sostener formas de vida.

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Telescopio Kepler

El hallazgo fue posible gracias al telescopio Kepler.

El equipo Kepler de la agencia espacial estadounidense divulgó la información en bruto de los hallazgos en el marco de su compromiso de poner sus conclusiones al alcance del público.

El Kepler ya había aportado evidencia de un sistema de tres planetas, el Kepler-9, y en enero el equipo anunció que había detectado el primer exoplaneta rocoso, Kepler-10.

Este nuevo sistema solar, que gira en torno a la estrella Kepler-11, es un abundante "laboratorio" para el estudio de la formación de planetas.

El sorprendente número de planetas en órbitas muy cercanas entre sí le permite a los astrofísicos observar un sistema único para refinar sus teorías sobre cómo se forman los planetas.

EXOPLANETAS

  • Se definen como planetas que orbitan fuera de nuestro sistema solar
  • Si bien se han identificado seis planetas, la lista de cuerpos celestes podría ser de más de 1.000
  • El telescopio espacial Kepler ya había identificado anteriormente un sistema de tres planetas, el Kepler-9

Este hallazgo difiere del sistema planetario HD10180, anunciado en agosto de 2010, en el cual un rico sistema de exoplanetas compuesto por al menos cinco planetas orbita una estrella a 127 años luz de distancia.

En ese estudio la "interferencia" que la gravedad de los planetas generó en la estrella anfitriona fue utilizada para detectar su presencia y todavía queda por confirmarse la presencia de un sexto y un séptimo planeta.

El telescopio Kepler en cambio opera a través de una observación más directa y mide el minúsculo destello que ocurre cuando los planetas pasan por delante de su estrella anfitriona.

Mediciones

Típicamente en esas mediciones de "tránsito" los destellos señalan la posible presencia de planetas, algo que luego se puede confirmar con telescopios de tierra que buscan detectar la "interferencia", un método conocido como medición de velocidad radial.

En el caso del Kepler-11, los planetas orbitan su estrella anfitriona con tanta cercanía entre sí que se nota el efecto gravitatorio entre ellos. Estos efectos cambian de forma rítmica el tiempo que cada uno requiere para orbitar la estrella. De esa forma los autores de la investigación pudieron calcular la masa de los planetas.

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